John Galliano, el regreso de l’enfant terrible se ha empañado con la cancelación de su exhibición
De la provocación al mito: qué dice la carrera de John Galliano sobre el estado presente de la alta costura

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El haber crecido con los diseños de John Galliano sobre las pasarelas Haute Couture de Dior marcaron el ojo estético de una generación. En un momento en el que el minimalismo era atractivo, el diseño barroco, estructurado y complejo que Galliano presentaba en cada una de sus colecciones era una provocación a la austeridad que vemos en la actualidad. El mito comenzaba y parecía que temporada a temporada, el director creativo simplemente se superaba con alguna excentricidad que se veía apoyada por algunas de las modelos más cotizadas de aquella época. Ver a Linda Evangelista luciendo alguna de sus creaciones era un espectáculo reservado para los verdaderos conocedores de la moda. Pero, como suele suceder en estos casos, la caída sería estrepitosa y parecía que sería casi imposible considerar recuperarse de lo sucedido. La salida de Dior sería solamente el inicio de lo que parecía un exilio permanente, pero la vida parecía dar segundas oportunidades y este 2026 apuntaba a ser la puerta de regreso de Galliano. Una colaboración con uno de los gigantes de la moda cuando se trata de fast fashion y reafirmando esta vuelta, un hito alcanzado solamente por otras dos personas, ser la inspiración detrás de la próxima exhibición del Costume Institute de Nueva York y, por lo tanto, el tema detrás de la MET Gala 2027. Inesperadamente, se ha anunciado que este último reconocimiento no se llevará a cabo, el propio Galliano ha tomado la palabra en medio de diversas opiniones sobre su selección por lo que la puesta en su honor ha sido cancelada. ¿Cómo es que llegamos a este punto? Para entenderlo es necesario analizar la carrera de Galliano, pero también el momento que se vive en la industria.

La inesperada cancelación de su tema en la MET Gala 2027
Parecía que todo estaba listo para que el Costume Institute del Metropolitan Museum de Nueva York celebrara las cuatro décadas de la carrera de Galliano con una exhibición, lo que significaba que sería el tema detrás de la MET Gala 2027. El anuncio se dio hace meses y todo apuntaba a que las cosas seguían en pie, a pesar de algunas opiniones encontradas. Las primeras muestras de que algo pasaba se dieron hace algunos días cuando Micah Lasher, congresista de Nueva York, Julia Menin, consejera municipal de la Gran Manzana y el político Brad Lander, mostraron su descontento. Apenas hace unos días, Julia publicaba una enérgica carta instando a Anna Wintour, cabeza de la MET Gala a cambiar de decisión cuando se trataba de Galliano.
Solamente 2 días después de que se diera a conocer dicha carta dirigida a Anna, Max Hollein y Andrew Bolton, se ha dado a conocer que la exhibición y por lo tanto, el tema de la MET Gala han sido cancelados. Por parte de Vogue, el anuncio sobre la retrospectiva que se haría en el Costume Institute ha sido: "no procederá como lo planeado".

Por su parte, el mensaje del diseñador ha sido más extenso: “Después de mucha reflexión y discusión con el Met y todos los involucrados, he decidido, con gran tristeza, que es lo mejor que la exhibición no se lleve a cabo en este momento. Me mantengo completamente responsable por el dolor que causé con mis palabras en el pasado, particularmente el dolor que causé a las comunidades judías y asiáticas, y sigo profundamente arrepentido por ello. Entiendo que no se alcanza una expiación significativa a través de una exhibición, reconocimiento institucional o un gesto público en particular. Es una responsabilidad continua, que se demuestra a través de escuchar, aprender y una conducta a la vez”.
“No quiero que el debate alrededor de mi ponga en una posición difícil al Met o que distraiga del trabajo extraordinario del Costume Institute. Quiero reconocer y respetar que una exhibición honrando mi trabajo sería doloroso para algunos. También me gustaría expresar mi más profunda gratitud a aquellos que me han guiado, apoyado y acompañado durante estos 15 años de sobriedad y recuperación del alcoholismo y drogadicción. Su sabiduría, paciencia y humanidad me han ayudado más de lo que puedo expresar adecuadamente. Me mantengo profundamente en deuda con ustedes por darme, como prometieron, una vida mejor de la que pudiera haber soñado. Mi gratitud al Met, Max, Andrea y Anna se mantiene profunda y duradera. Su generosidad, humanidad y creencia en la importancia de que la moda es arte, cultura e historia, así como su entendimiento de la fragilidad humana y la posibilidad de cambio, se mantendrán conmigo siempre.
Los inicios de Galliano
El inicio de esta historia es tan particular como el protagonista. John Charles Galliano llegaba al mundo el 28 de noviembre de 1960 en Gibraltar, un territorio británico localizado en la península ibérica. Comprender la constitución política de este lugar es casi tan complejo como analizar la psique de Galliano. La vida de John pudo haber sido muy distinta, considerando que su padre era un plomero español, pero en 1966 se mudó al sur de Londres, en donde comenzaría su formación académica. No era un estudiante particularmente destacado, pero en 1976 comenzó sus estudios en diseño textil en el East London College y cuatro años más tarde entraría a la St. Martin’s School of Art, en donde se marcaría perfectamente el estilo que se le conoce hasta este momento.
En aquella época, Galliano se vería fascinado por los trajes históricos, tanto que su colección final estaba inspirada en la Revolución Francesa. Les Incroyables era una colección tan atractiva que fue comprada inmediatamente, algo que se ha visto solamente en un puñado de diseñadores famosos como Stella McCartney, Alexander McQueen y Christopher Kane, todos de la misma universidad.
Ese sería solamente el prometedor inicio de una carrera que comenzó con un estudio en East End, Londres, gracias al que ganó una gran popularidad y que lo llevó en 1991 a debutar en París. Aunque, como pasa muchas veces, el ingenio creativo no siempre va de la mano con la habilidad en los negocios y después de caer dos veces en bancarrota, en 1995 se le seleccionó como el sucesor de Hubert Givenchy en su maison. La colección era un espectáculo dramático con un toque de teatralidad y oscuridad, elementos que lo acompañarían en cada una de sus colecciones. Solamente un año de éxitos le bastaría para ser seleccionado con el director creativo de Dior y con esto, la historia llegaría a nuevos niveles.

La era dorada de Galliano de la mano de Dior
LVMH es el grupo al que pertenecen tanto Dior como Givenchy, por lo que selección parecía el siguiente paso obvio en su camino. A sus 36 años, Galliano parecía la opción ideal para atraer a clientes más jóvenes, conquistando con sus colecciones Haute Couture, de la misma manera que lo hacía con las piezas RTW. Si esas eran las expectativas, pocos imaginarían en lo que se convertiría aquel capítulo de la firma iniciada por Christian Dior, un verdadero espectáculo de opulencia y desarrollo creativo con una perfecta ejecución textil.

Hay que tener un ojo entrenado cuando se trata de moda para identificar las colecciones icónicas de Dior con Galliano. Aquellos collares inolvidables de la colección Matahari, los diseños dignos de la mejor de las óperas de la propuesta inspirada en Sissi de Viena y la polémica Les Clochards, de la que apenas hace unos meses se subastó una de sus piezas convirtiéndose en parte de una de las recaudaciones más costosas hechas por un lote de Alta Costura.

Galliano no es solamente un diseñador en papel, hay que ver las estructuras de cada una de sus creaciones para entender el conocimiento sartorial y la arquitectura que compone a cada una de sus piezas. En la primera exposición de moda que se ha presentado en el Museo de Louvre, -Louvre Couture. Objets d’art, objets de mode- la pieza principal fue una creación de Galliano de la colección Alta Costura primavera 2008 de Dior, lo que te habla de cómo sus diseños marcaron una época cuando se trata de la industria de la moda. El idilio parecía ser eterno y, en retrospectiva, sería imposible que se diera otro encuentro como éste en nuestros días. Los presupuestos de cada una de las colecciones que se presentaban sobre la pasarela eran un derroche de opulencia y de talento. Pero conforme la apuesta iba subiendo, las excentricidades del autonombrado l’enfant terrible también lo hacían.
El desencuentro que marcaría el fin de una era
El diseñador se encontraba en su momento más alto cuando, un video de apenas unos minutos acababa con todo en el 2011. La caída cuando se está en el Olimpo es la más dura de todas y al ser grabado de incógnito en un café parisino haciendo declaraciones antisemitas y racistas, Galliano tenía uno de los declives más pronunciados en la historia de la moda. No solamente era despedido de Dior, sino que la justicia tomaba cartas en el asunto. El exilio y la ruptura fueron tales que John no volvió a pisar un desfile de Dior sino hasta hace apenas unos meses. Mientras que la justicia lo multó por emitir insultos públicos con base racial. Ante una situación como ésta, Galliano decidió desaparecer del ojo público y enfocarse en un tratamiento rehabilitación.
El camino que empezaba a marcar el regreso
Si este 2026 parece el regreso definitivo de Galliano a la moda, la realidad es que ha sido un camino largo y complejo. La lealtad de Kate Moss, quedó en evidencia en aquel mismo complejo 2011, cuando le pidió a Galliano encargarse de su vestido de novia, pero incluso con este tipo de amistades, los esfuerzos no eran suficientes.
En el 2013, solamente dos años del polémico capítulo, Galliano dio su primera entrevista en The Charlie Rose Show, tras una colaboración con Oscar de la Renta. En ella, se abría de capa, no solamente hablaba de sus adicciones e incluso hacía referencia al trágico final de Alexander McQueen, confesando que entendía lo que pasó; sino que también dio una declaración que ahora resuena. “Soy capaz de crear. Estoy listo para crear…espero que, a través de mi expiación, se me dé una segunda oportunidad”, decía en aquel entonces, sin imaginar que las cosas serían mucho más complejas de lo que podría pensarse.

Los pasos que fue dando fueron pocos, pero firmes y en el 2015 las cosas comenzaron a tomar forma, cuando fue seleccionado para ser la mente creativa detrás de Maison Margiela, firma en la que permanecería con un bajo perfil hasta aquella comentada colección Haute Couture 2024 que no dejó a nadie indiferente. El maquillaje estilo muñeca de porcelana que creó Pat McGrath fue el complemento perfecto para los diseños de tinte histórico que se veían sobre la pasarela. Después de años de picar piedra, parecía que por fin se abría poco a poco la puerta.

Las piezas clave de la industria y el momento perfecto
Desde los años 90s, Galliano contaba con el apoyo de piezas clave en la industria como Anna Wintour y André Leon Talley. Precisamente, sería la relación con uno de esos personajes la que le daría el espaldarazo para este retorno. La realidad es que se necesitaba una entorno geopolítico idóneo para poder regresar de aquellas palabras que acabaron con el imperio. Quedaba claro que Galliano seguía teniendo la genialidad que distinguió su trabajo desde aquellos años en la universidad de St. Martin’s, pero la gran pregunta era si la industria estaba lista para su regreso.
Tuvieron que pasar años para que los astros se alinearan y la industria de la moda comenzara a recibir con los brazos abiertos los regresos, algunos muy esperados y otros que parecían poco probables, como el de la top model de los 90’s Karen Mulder, quien por primera vez en más de 20 años regresó a protagonizar portadas durante una de las ediciones holandesas del September issue.

Fue así como apenas hace unos meses, el gigante de la fast fashion, Zara, emitía un inesperado comunicado. John Galliano sería el protagonista de su nueva colaboración en este capítulo en el que Marta Ortega, la hija del fundador de Inditex, ha buscado traer el toque de los grandes de la moda a las tiendas que atienden a las necesidades de los compradores más heterogéneos. En las redes sociales los cuestionamientos no se hicieron esperar, ¿sería capaz un diseñador caracterizado por la teatralidad y la opulencia de traducir sus creaciones a la ropa que se encuentra en cualquiera de nuestros clósets? Parece que nos olvidamos de que no todo lo diseñado por Galliano era Haute Couture, sino que aquella versión en jeans y blazer eran las que en sus palabras, se apegaban a su realidad.
Si ese anuncio parecía el gran regreso a la moda comercial, la apuesta iría más allá, precisamente de la mano de una jugadora imposible de vencer en la industria, Anna Wintour. El Costume Institute of the Metropolitan Museum había anunciado el tema para su próxima exhibición que, como se sabe, es la inspiración detrás de la MET Gala, John Galliano: Horizons. Por tercera vez en toda su historia, el Costume Institute tomaba como referente a una persona de forma individual -las otras dos fueron, Yves Saint Laurent en 1983 y Rei Kawakubo en el 2017-. Esto abría un universo de posibilidades sobre la alfombra roja del MET de Nueva York, con interrogantes como la posibilidad de que Dior prestara algunos de sus diseños de archivo o que algunos de los coleccionistas privados que tienen en su posesión las creaciones de Galliano sean quienes prestaran a las celebridades sus diseños.
Ahora sabemos que, esto no sucederá y queda pendiente que se anuncie un nuevo tema para la exhibición en el Costume Institute y el tema de la MET Gala. Con tan poco tiempo de anticipación, no se sabe si esto se logre realizar.
Es así cómo, después de 15 años de pequeños pasos, parecía que Galliano por fin había conseguido el esperado regreso. Estos anuncios no pasaron desapercibidos, los comentarios al respecto son encontrados. Parecía que la industria de la moda estaba dispuesta a dar una segunda oportunidad a uno de sus creadores más prolíficos y controvertidos, pero todo apunta a que el mundo no está listo para olvidar algunas cosas.
