Por qué la princesa Charlene vistió de blanco y Brigitte Macron de negro en su encuentro con el Papa
Detrás de la elección estilística de la consorte de Mónaco y la primera dama francesa opera el privilège du blanc, una centenaria regla del protocolo del Vaticano

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Son pocos los lugares en los que el protocolo de vestimenta se mantiene firmemente y los encuentros con el Papa, son uno de los momentos en los que las reglas no escritas son inquebrantables. Se habla mucho del privilège du blanc, pero son pocas las ocasiones en las que esta regla histórica se ve en la práctica de forma tan clara como se ha dado en esta aparición en la que Brigitte Macron y la princesa Charlene de Mónaco se encontraron durante el último evento público del Papa en Francia, el Aux racines de l’Europe pour la paix et l’unité. Una vez más, la esposa del príncipe Alberto de Mónaco ha hecho uso de su privilegio de blanco, mientras que la esposa del presidente francés cumplió con el protocolo vistiendo de negro, aunque en los eventos públicos esto no es tan estricto.

Qué es el privilegio de blanco
Históricamente, el privilegio de blanco es un guiño de agradecimiento que la Santa Sede ha querido tener con los reinos que mantuvieron la fe católica. Aunque habitualmente, se espera que las mujeres vistan de negro con la cabeza cubierta durante sus audiencias privadas con el Papa, las reinas católicas pueden vestir de blanco en estas ocasiones.
Quiénes tienen el privilegio de blanco
El número de las mujeres que cuentan con el famoso privilège du blanc va cambiando según la situación de las respectivas coronas católicas. En este momento, quienes gozan de él son: la reina Sofía y la reina Letizia de España, la reina Paola y la reina Mathilde de Bélgica, la gran duquesa María Teresa y la gran duquesa Estefanía de Luxemburgo y la princesa Charlene de Mónaco.

La incorporación de Mónaco en el privilegio de blanco
Hay una circunstancia muy curiosa cuando se trata de Mónaco y el privilège du blanc, y es que los muy observadores pueden recordar que la princesa Grace Kelly cumplía a cabalidad con la regla de vestir siempre de negro y con un velo en la cabeza al encontrarse con los pontífices de su época. No fue sino hasta 2013, cuando la princesa Charlene se encontró con el Papa Benedicto XVI que Mónaco fue incorporado en este protocolo, después de una petición explícita del principado. La razón por la que antes de esto no lo tenía es porque se consideraba que la excepción se otorgaba a los reinos y se recuerda que Mónaco es un principado.

Los looks de Charlene y Brigitte
En esta ocasión, al ser un evento público, el protocolo es mucho más relajado cuando se trata de las normas no escritas para los encuentros con el Santo Padre, pero a través de imágenes de la prensa local se pudo ver que tanto el príncipe Alberto y la princesa Charlene, como Emmanuel y Brigitte Macron, tuvieron una reunión cercana con el Papa Leo, lo que explica que ambas hayan seguido las reglas no escritas, eso sí, de forma más relajada.

Charlene llevó un traje con pantalones, algo que no se acostumbra en los encuentros privados con el Pontífice y ninguna de las dos llevó la cabeza cubierta, pues se trataba de una ocasión pública, pero ambas decidieron lucir los colores que les correspondían según las normas del Vaticano. Se pudo ver a Charlene de Mónaco con un traje sastre en blanco, zapatos en crudo y un bolso Mini Lady D-Joy en blanco. Mientras que se pudo ver a Brigitte en un vestido negro con una falsa apertura al frente con un vistazo de tela blanca por debajo de Ralph Lauren, que se le han visto en varias ocasiones especiales.
