Bryan Johnson y la eterna juventud: ¿el envejecimiento se revierte en pareja?
Conocido por su obsesión con revertir el envejecimiento celular, el biohacker abre una nueva puerta en su rutina de la mano de su pareja

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El nombre de Bryan Johnson puede ser uno fácil de pasar por alto, pero al ver su imagen se recuerda el proceso por el que ha pasado a lo largo de los años. El empresario estadounidense gasta millones de dólares al año con un solo propósito, no envejecer. Más allá de cuestiones estéticas, su investigación empírica se basa en el estado de las células de su cuerpo. Su intención es revertir el envejecimiento celular y para lograrlo está dispuesto a lo que sea necesario. Como él mismo ha explicado, después de vender su compañía Braintree Venmo, se puso una meta, hacer algo de impacto profundo para el mundo…ser la primera generación que no muere. Desde entonces, ha formado un grupo de profesionales médicos con expertise en distintas áreas, que miden cada uno de los parámetros en su cuerpo, en la búsqueda de revertir el envejecimiento celular. Pero ante esta misión que podría parecer imposible, se ha sumado una nueva variable, su pareja, Kate Tolo, quien tiene sus propias mediciones y procesos. Lo que hace que surja la pregunta, ¿la búsqueda de la eterna juventud se debe hacer en pareja?
La historia de amor que se ha vuelto un análisis científico
La experiencia de Bryan con distintos procedimientos y análisis fue documentada por Netflix en la producción No te mueras: el hombre que quiere vivir para siempre. Pero en ese momento faltaba una pieza clave del rompecabezas, la llegada de Kate a la vida de Bryan. Hasta ese momento, Bryan había enfocado a sus expertos en la biología masculina, pero su pareja ha traído una serie de variables que han modificado la investigación.
Después de algunos meses de compartir fotografías con Kate en las redes, hizo el anuncio, su novia se convertiría en la ‘mujer más medida de la historia’. Se gastará en esta investigación 2 millones de dólares anuales, que comenzó con 3 meses de un mapeo inicial de sus métricas. Curiosamente, explicó que mientras que los hombres tardan entre 1 y 2 semanas en recabar esta información, la biología femenina necesita un mayor rango de referencia. Las preguntas de este protocolo incluyen: se puede mejorar la fertilidad, se pueden aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, qué mantiene el ciclo regular, cuáles son los primeros síntomas de la perimenopausia, así como variables como si las mujeres deben hacer inmersión en frío, funciona el ayuno o cuál debe ser su protocolo para el uso de saunas.
Por qué los ensayos clínicos en mujeres son tan importantes
Johnson ha recordado a través de sus publicaciones que entre los años 1977 y 1993, en Estados Unidos, la FDA prohibía que los estudios clínicos se hicieran en mujeres, por lo que mucha de la información médica histórica está basada en sujetos masculinos. Al analizar las variables que se están estudiando en Kate, queda claro que la biología entre ambos sexos es completamente diferente, por lo que los resultados no aplican de la misma manera. A pesar del cambio de legislación en Estados Unidos en 1993, fue apenas en los últimos 10 años que hubo una mayor integración de mujeres en los estudios clínicos, por lo que todavía hay un sesgo significativo en la información y hay poca representación de la biología femenina en la medicina. Algo que recalcan los expertos es que las mujeres tienen órganos y hormonas completamente diferentes a las de los hombres, cambiando por completo el escenario cuando se trata de síntomas, tratamientos y análisis.

La endometriosis, la variable que lo cambia todo
Pareciera un proceso invasivo, pero parte del compromiso de Johnson es compartir todos los resultados de sus análisis y desde un primer momento explicó que se sospechaba que Kate padecía de endometriosis, dando cifras de que el 10% de las mujeres la padecen. Curiosamente, el estudio de Johnson ha sido especialmente celebrado, pues a pesar de ser un padecimiento sumamente común, la endometriosis no ha sido estudiada a profundidad y hasta este momento, solamente se cuenta con alternativas para el manejo del dolor, control de síntomas y mejora de la fertilidad, más no un protocolo certero que ataque directamente a la enfermedad. Es así como la investigación privada se ha convertido en una esperanza para millones de mujeres alrededor del mundo.
En uno de los primeros triunfos de esta investigación, documentada en las redes sociales de Johnson, Kate fue diagnosticada con endometriosis en solamente 42 días, el promedio para un diagnóstico positivo en esta enfermedad es de entre 7 y 10 años. A pesar de que en muchos casos se necesita una cirugía para dar con el diagnóstico definitivo, en este caso se logró a través de ultrasonidos, resonancias magnéticas y análisis de sangre y de saliva. Y, a pesar de que sus estudios son al margen de la comunidad médica y se encuentran completamente solventados por su fortuna personal, la posibilidad de tener más información sobre este padecimiento es de interés general.
El amor y sus límites con el envejecimiento
Según la investigación de Bryan Johnson y su equipo de expertos, hay que hacer algunas modificaciones a las costumbres en las relaciones tradicionales en la búsqueda de la eterna juventud. Uno de los puntos más comentados en sus publicaciones es que no duerme junto a su pareja, todo por motivos de estudio. Ha de recordarse que parte importante de su rutina para intentar detener el envejecimiento celular es el sueño y como explica, se ha comprobado a través de estudios que es normal que tu pareja te despierte en algún momento a lo largo de la noche. A pesar de que según sus propias encuestas, dormir en pareja provoca un mejor sueño, según su análisis, las mujeres suelen ser quienes sacrifican su ciclo de sueño en pro de su pareja. Su estudio apuntó a que las mujeres dormían significativamente mejor cuando lo hacían solas que cuando lo hacían con su pareja. En su análisis, cita el artículo médico 0010 Bed Sharing Versus Sleeping Alone Associated with Sleep Health and Mental Health, como parte de su decisión de no compartir la cama con Kate.
¿Afectará su vida en pareja el estudio de Johnson?
Después de haber creado dos exitosas empresas y haberse divorciado de su primera esposa, con quien tuvo tres hijos, Bryan parece determinado en invertir su fortuna en revertir el envejecimiento a nivel celular. Según él mismo ha publicado, se somete a un sinfín de estudios y procedimientos médicos, probando distintos tratamientos en la búsqueda de detener el paso del tiempo biológico, pero todo apunta a que Kate podría ser una de las variables más interesantes en su análisis. Si no lograra revertir el envejecimiento celular, pero sí recabar información sobre la endometriosis y su posible tratamiento, la aportación médica sería suficientemente interesante para cumplir con su meta de hacer algo importante para la raza humana.
