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Descubrí que soy otoño y la colorimetría cambió mi forma de comprar maquillaje y ropa

Gamuza
La gamuza en color camel, tonalidad cálida para los otoñoCortesía Copenhague Fashion Week

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Cuando conocí mi colorimetría, cambié por completo la forma en que consumo moda y belleza. Supe de la colorimetría por los reels de Instagram y los vídeos virales de Tik Tok. Me entró la curiosidad y empecé a seguir a estilistas que la usan para sus clientas como Erin Walsh, que ha transformado la imagen de Anne Hathaway y Selena Gomez convirtiéndolas en unas diosas de la alfombra roja.   

Ahora que sé que soy otoño, voy directa a los tonos de maquillaje y colores de ropa que se que más me favorecen, los tejas, los dorados, los oliva, los terrosos,...

 Esto es porque cada persona armoniza de forma natural con un espectro cromático específico, determinado por la pigmentación de la piel, los ojos y el cabello. Acertar con esos tonos y los que nos hacen lucir mejor aporta una luminosidad inmediata y efecto bueno cara. Equivocarse, genera el efecto contrario. 

En la alfombra roja este fenómeno es evidente. Salma Hayek deslumbra en tonos fríos e intensos, Beyoncé potencia su piel con dorados cálidos y Anne Hathaway es un ejemplo perfecto de invierno frío con cabello castaño oscuro con subtonos ceniza, sus ojos marrones grandes con un matiz frío y su piel clara con subtonos rosados crean un nivel de contraste alto.

¿Qué es exactamente la colorimetría?

La colorimetría es la ciencia y disciplina que estudia qué tonos armonizan de manera natural con el mix cromático de cada individuo: la piel, el subtono, la mirada y el marco del cabello. A partir de este análisis visual, las especialistas determinan una paleta personalizada, clasificada tradicionalmente en cuatro grandes estaciones: primavera, verano, otoño e invierno.

Lejos de ser un juego de personalidad o un test pasajero de internet, se trata de una evaluación técnica en la que se observa la reacción biológica del rostro frente a distintos pigmentos. El objetivo es identificar qué colores neutralizan sombras y rojeces, y cuáles le devuelven la frescura al rostro.Las cuatro estaciones cromáticas, explicadas

El sistema se estructura mediante tres variables esenciales. La temperatura, que puede ser cálida o fría. El valor, que puede ser claro u oscuro y la intensidad, que puede ser brillante o suave.  Jugando con estas tres variables se llega a la conclusión de las estaciones.

Primavera. Temperatura cálida y luminosidad alta. Destacan los corales, turquesas claros, verde manzana y tonos dorados suaves. Piensa en Sydney Sweeney, Miranda Kerr o Taylor Swift.

Verano. Margot Robbie y Dakota Johnson son ejemplos de verano. La temperatura fría y pigmentos suaves. Le favorecen los azules lavanda, rosas malva y grises perla. Acompaña a rostros con bajo contraste entre piel, ojos y cabello.

Otoño. Junto con invierno, serían las más predominantes en México. Piensa en Kaia Gerber, Zendaya, Olivia Palermo, Beyoncé o Sofía Vergara. La temperatura es cálida con tonos profundos y terrosos. Sus aliados son los mostazas, tonos óxido, verde oliva, cobres y dorados intensos. 

Invierno. Temperatura fría y contraste elevado. Es la paleta de los negros puros, blancos ópticos, rojos intensos, fucsias y azul eléctrico. Salma Hayek y Monica Bellucci representan a la perfección este grupo.

Cómo empezar a identificar tu paleta en casa

Aunque el diagnóstico definitivo solo se logra en una sesión presencial con luz neutra y paños de prueba, existen pequeñas señales que puedes observar frente al espejo para orientarte:

1. El subtono de tu piel

Es el punto de partida. Las pieles de subtono frío tienden a matices rosados o azulados. Las de subtono cálido se inclinaron hacia el dorado o melocotón, mientras que las neutras balancean ambos extremos. 

Observa cómo reacciona tu rostro frente a las joyas. Si el oro amarillo te da luz de inmediato, perteneces a una paleta cálida. Si la plata o el platino destacan mejor tus rasgos, tu subtono es frío.

2. Tu nivel de contraste

Evalúa la diferencia entre tu cabello, cejas, ojos y piel. Un cabello castaño oscuro o negro frente a una piel clara crea un contraste alto, característico de la paleta invierno. Si las transiciones entre tus rasgos son suaves y homogéneas, te acercas a las paletas de verano u otoño suave.

3. La prueba del blanco

Acerca a tu rostro sin maquillaje una prenda blanco óptico y otra de tono marfil o crema. Una de las dos iluminará tu piel de forma pareja, mientras que la otra resaltará manchas, ojeras o tonos amarillentos.

4. La elección del rojo

El tono de labial o vestido rojo revela mucho sobre tu temperatura. Los rojos con base azulada o cereza favorecen a las estaciones frías. Los rojos anaranjados, teja o coral son el patrimonio de las paletas cálidas.

Estas comprobaciones no sustituyen la precisión del análisis profesional que se realiza siempre bajo  luz natural y sin gota de maquillaje, pero pueden ser un primer paso para realizar compras de moda y belleza mucho más inteligentes.