Haakon VIII jura como rey de Noruega sin corona y sin Mette-Marit
La princesa heredera Ingrid ha acompañado a su padre tras palacio anunciar la ausencia de la reina por problemas médicos

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La era del rey Haakon VIII de Noruega ha comenzado con su juramento y con la ausencia de la reina Mette-Marit en la ceremonia de investidura que ha tenido lugar esta mañana, a las 05:00h de CDMX, en el Storting, el parlamento noruego.
Cuatro días después del fallecimiento de su padre, el rey Harald, la alfombra roja se desplegó este martes en las escalinatas del parlamento para recibir a su nuevo monarca. Este ha sido el acto constitucional que culmina el cambio de trono en el país escandinavo y le llega al monarca en un momento de incertidumbres familiares.
Haakon VIII salió del palacio real de Oslo a sus 12:50h del mediodía (04:50h en CDMX). En ese momento, comenzaba la retransmisión en directo y televisada de su ceremonia de investidura. Junto a él, en el palacio real, estaban su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, su madre, la reina Sonia, y su hijo, el príncipe Sverre. Este es el orden protocolario de la nueva familia real noruega, la reina Sonia irá desde ahora tras la princesa heredera. La gran ausente ha sido la reina Mette-Marit. Horas antes, desde palacio habían anunciado que la reina no podría asistir debido a complicaciones derivadas de la cirugía de trasplante de pulmón a la que fue sometida en junio.
Esto obligó a hacer cambios en el estrado del Storting que albergaba tres tronos históricos. El majestuoso trono del Rey, una pieza monumental de madera de roble tallada, dorada con pan de oro y tapizada en terciopelo rojo con el escudo nacional bordado, estaba inicialmente flanqueado por dos sillas de estado de menor escala destinadas a la reina consorte y a la heredera. Finalmente, se quitó una silla y se mantuvo el trono del rey y la silla de Ingrid a su izquierda.
El Rey y su comitiva abandonaron el Palacio con las banderas ondeando aún a media asta en señal de duelo por el fallecimiento de su su padre. El trayecto hasta el Storting fue un tributo directo a la memoria familiar. El nuevo monarca realizó el recorrido a bordo del histórico A5, el mismo automóvil descapotable que utilizaron sus padres, el rey Harald y la reina Sonia, el día de su boda en 1968. Haakon iba solo en el recorrido por la avenida Karl Johan. Tras él, en otro coche, iban su madre y su hija. Sverre fue en un tercer vehículo.

Cumpliendo con el protocolo de luto de las casas reales nórdicas, las damas de la familia vistieron de riguroso negro y traje largo. Ingrid Alexandra, que se ha unido al club de las princesas herederas europeas, impactó con vestido largo, solemne, sobrio y muy elegante en negro. Llevaba velo de luto sobre el rostro, guantes y cartera de mano además de sus condecoraciones. Su serenidad durante el saludo de los vicepresidentes del Storting y su aplomo dentro del hemiciclo confirmaron que la preparación militar y diplomática de la princesa la convierte en el ancla de estabilidad más sólida para el reinado de su padre. Ingrid ha realizado su propio juramento al ser mayor de edad. Lo ha hecho por escrito una vez ha concluido la ceremonia de investidura del rey.
Juramento constitucional y cruce de discursos
A las 13:04, tras la lectura del mensaje del Primer Ministro Jonas Gahr Støre notificando el deceso de Harald V, el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, abrió la sesión recordando el marco democrático: “El Storting es el corazón de la democracia. El juramento que presenciamos hoy subraya que la monarquía en Noruega está enmarcada y respaldada por el sistema democrático”.
Prometo y juro gobernar el Reino de Noruega en conformidad con su Constitución y sus leyes. Que Dios Todopoderoso y Omnisciente me ayude'
Tras sellar el juramento con su firma, el monarca tomó la palabra para dirigir un emotivo discurso a la nación, marcado por el recuerdo a su padre: “Asumo esta alta responsabilidad con profunda humildad y con el dolor de haber perdido a mi padre, el rey Harald, quien dedicó cada día de su vida a servir a Noruega con sabiduría, calidez y cercanía. Prometo dedicar mis fuerzas a continuar su legado, sirviendo a nuestro pueblo en tiempos de certeza y de incertidumbre, buscando siempre aquello que nos une”.
El presidente del Storting, Masud Gharahkhani, respondió con un elogio fúnebre al rey difunto y unas palabras de lealtad hacia la nueva era: “Majestad, el parlamento recibe vuestro juramento con la certeza de que la institución que hoy encabezáis seguirá siendo un faro de unidad y estabilidad para todos los noruegos”.
Con los acordes del coro parlamentario de fondo y el aplauso unánime del gobierno, los diplomáticos y los altos mandos del Estado, Noruega cerró oficialmente el proceso de sucesión.
¿Por qué en Noruega no hay corona ni coronación?
Para entender el carácter de este acto hay que responder a la pregunta que muchos nos hacemos ¿por qué Haakon VIII no ha llevado corona?
A diferencia de Gran Bretaña, en Noruega las coronaciones bíblicas quedaron abolidas constitucionalmente en 1908. Aunque la Corona noruega posee un fascinante tesoro de joyas reales —confeccionadas en el siglo XIX y custodiadas en la catedral de Nidaros en Trondheim—, la enmienda a la Carta Magna eliminó el rito de la imposición de la corona sobre la cabeza del soberano.
Desde entonces, el acceso al trono es un acto puramente constitucional y laico de investidura. Las joyas de la Corona no se ciñen, se exhiben sobre almohadones cerca del trono como símbolos del Estado. La monarquía noruega no se legitima por la gracia divina en un templo, sino por el compromiso solemnemente jurado ante los representantes del pueblo en el parlamento.