William y Kate acompañan al príncipe George en su primer día en Eton, y palacio difunde la primera foto con el uniforme
Entre el célebre uniforme victoriano, las más de 25 disciplinas deportivas y la vida de internado, desciframos cómo es el día a día en el colegio más exclusivo del mundo

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En un día lluvioso y con mucha formalidad, el príncipe George ha comenzado esta mañana su nueva etapa escolar en Eton College, la histórica institución fundada en 1440 por el rey Enrique VI. El hijo mayor de los Príncipes de Gales sigue desde hoy la estela académica de su padre, el príncipe William, y de su tío Harry, el duque de Sussex.
Los Príncipes de Gales han acompañado a su hijo esta mañana al centro, cercano a su residencia en Windsor. William y George han llegado vestidos muy similares, con traje chaqueta azul marino, corbata azul y zapatos color café de gamuza, quizás lo más casual de su atuendo. Kate, a pesar de la lluvia del día, llevaba stilettos de 10 cm de tacón y un vestido verde botella, la Princesa de Gales ha sido muy fiel a su característico estilo en un día que no había evento oficial. Ella se protegía con un paraguas mientras William y George han llevado cerrado el suyo.
Esta ha sido la primera aparición pública de los Príncipes de Gales desde que se supo que los duques de Sussex regresaban al Reino Unido y todo el ruido mediático que ha causado esta mudanza. La relación entre los dos hijos del rey Carlos III continúa siendo inexistente y, de hecho, el monarca se manifestó ayer recordar que Harry y Meghan no son working royals, es decir, que no trabajan para la familia real británica y, por tanto, son ciudadanos privados.
A su llegada a Eton, los Gales han sido recibidos por su director, Simon Henderson, y el provost (rector) Sir Nicholas Coleridge. George llegó con traje y poco después, desde el palacio de Kensington, han distribuido su foto con el característico uniforme de Eton.
No olvidemos que el aterrizaje en Eton, para George como para cualquier otro alumno, implica integrarse en una maquinaria centenaria bajo una disciplina estricta, un código de vestimenta inmutable y una vida de comunidad de ritmo intenso.
El uniforme es de la época de la reina Victoria

Para cualquier alumno que llega a Eton a los 13 años, a estos alumnos los llaman Block F, el primer impacto llega con el uniforme que no ha sufrido variaciones desde mediados del siglo XIX. Hay que tener destreza para vestirlo sin ayuda.
George, como el resto de los alumnos, lleva desde hoy mañana una levita negra, pantalones de raya diplomática, chaleco, zapatos negros y una corbata blanca muy fina. El famoso cuello Eton es un cuello blanco postizo almidonado que se fija a la camisa mediante un broche.
Como el dicho ‘puntualidad británica’ existe por algo, la puntualidad en el centro no es negociable, llegar tarde implica que el nombre del estudiante quede inscrito en el 'Libro de los Tardones'.
La vida en las ‘boarding houses’

El corazón del día a día no está en las aulas, sino en las residencias o boarding houses. Eton cuenta con 25 casas de internado donde conviven unos 60 alumnos en total. En este entorno, el príncipe George aprende a desenvolverse con autonomía bajo la supervisión directa del house master y de la dame (la figura responsable de la salud, la alimentación y el bienestar en las residencias).
Tanto su padre como su tío estuvieron alojados en Manor House. En sus memorias Spare, Harry recordaba su estancia en Eton como el santuario de William, mientras que él lo sintió como purgatorio. El entorno está pensado para fomentar una convivencia estrecha.
Compartiendo los espacios comunes, las comidas y las horas de estudio, es el terreno donde se forjan las amistades más influyentes del país, conviviendo con compañeros que van desde herederos de familias internacionales hasta becarios académicos. Además, la cercanía con la residencia de sus padres les permite a los príncipes de Gales estar a tan solo un par de kilómetros de distancia y poder ver a su hijo mayor los fines de semana.
Un horario académico hiperexigente

El vocabulario de Eton es un universo en sí mismo. Los salones son denominados unidades y los profesores reciben el título de jueces. Para los alumnos de 13 años, la carga lectiva es amplia, diseñada para sentar las bases antes de la especialización de los exámenes oficiales.
Las mañanas se dedican a materias troncales que van desde matemáticas, ciencias e historia hasta lenguas clásicas y lenguas modernas. La exigencia es altísima, orientada a potenciar la excelencia intelectual en aulas rodeadas de arquitectura gótica y Tudor.
El co-currículum: entre los 'dry bobs', la música y las sociedades

Si las mañanas pertenecen a las asignaturas tradicionales, las tardes y noches se rigen por un programa co-curricular flexible que promedia unas 400 horas semanales de actividad deportiva repartidas entre los chicos de cada casa.
Un alumno puede asistir a un ensayo de coro por la mañana, entrenar rugby o practicar remo por la tarde y cerrar el día en una reunión debate. La histórica división entre wet bobs, deportes acuáticos y dry bobs, deportes en tierra, ofrece más de 25 opciones, desde el fútbol, el críquet y el rugby hasta disciplinas propias de la casa como el wall game o el field game.
La formación artística es prioritaria: tienen 50 conjuntos musicales, y producen 18 obras teatrales al año. No en vano, en sus aulas han estudiado grandes actores británicos como Eddie Redmayne, Hugh Laurie, Dominic West o Damien Lewis. Cada noche, tras la cena, los estudiantes de Eton escuchan a ponentes internacionales.