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Las 'joyas de pasar', el tesoro de las reinas de España que llegó de Suiza hace 60 años

Se trata de las 8 piezas que la reina Victoria Eugenia legó a la corona española para que no se desperdigaran en herencias y ventas

Retrato oficial de gala de la reina Letizia de España
La reina Letizia de España luciendo la tiara de la Flor de lys, las dos pulseras iguales de brillantesCasa de S.M. El Rey

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Era el 29 de junio de 1963 y Victoria Eugenia de Battenberg, la princesa inglesa, nieta de la reina Victoria, que había llegado a España en 1906 para casarse con el rey Alfonso XIII, llevaba más de tres décadas en el exilio y sabía que no le quedaba mucho tiempo. Vivía en Lausana, en Vieille Fontaine, y ese día tomó papel y pluma y escribió de su mano —el documento es ológrafo, es decir, enteramente manuscrito— el testamento que definiría el destino de las joyas más importantes de la corona española durante el siglo siguiente. Son las joyas que hoy luce la reina Letizia y que en el futuro llevará su hija Leonor.

El encabezamiento es tan preciso como solemne: "Lausanne, a 29 de junio de 1963. Yo, doña Victoria Eugenia de Battenberg y Windsor, Reina que fui de España por mi matrimonio con el Rey Alfonso XIII, de cuyo enlace subsistieron al presente cuatro hijos, llamados Don Jaime, Don Juan, Doña Beatriz y Doña Cristina, por el presente testamento ológrafo ordeno mi última voluntad según las siguientes cláusulas…".

La reina Victoria de España, nacida como la princesa Victoria Eugenia de Battenberg.
La reina Victoria de España, nacida como la princesa Victoria Eugenia de Battenberg.GTRES

Cuando el testamento se hizo público, tras su muerte en 1969, se encontraron junto a él dos codicilos, también ológrafo y escritos en papel con el membrete de Vieille Fontaine, en los que Victoria Eugenia especificaba con una precisión que no deja lugar a la ambigüedad el destino de las piezas más valiosas de su colección y que decía así:

Las alhajas que recibí en usufructo del Rey Don Alfonso XIII y de la misma Infanta Isabel, que son:

Una diadema de brillantes con tres flores de lis

El collar de chatones más grande

El collar con treinta y siete perlas grandes

Un broche de brillantes del cual cuelga una perla en forma de pera llamada “La Peregrina”

Un par de pendientes con un brillante grueso y brillantes alrededor

Dos pulseras iguales de brillantes

Cuatro hilos de perlas grandes

Un broche con perla grande gris pálido rodeada de brillantes y del cual cuelga una perla en forma de pera.

Desearía, si es posible, se adjudicasen a mi hijo don Juan, rogando a éste que las transmita a mi nieto don Juan Carlos.

El resto de mis alhajas, que se repartan entre mis dos hijas”.

Y así fue como llegaron estas joyas a la reina Letiza, después de haber pasado por doña María y la reina Sofía. La reina de España reserva estas piezas para ocasiones solemnes, cuando quiere manifestar un trato especial. Durante el funeral del rey Harald de Noruega, la reina de España lució el collar de perlas que se menciona en el testamento. 

Piezas que pasan a ser de la corona de España

 Victoria Eugenia, nacida Victoria de Battenberg, era nieta de la reina Victoria, la monarca que reinó durante 63 años en el Reino Unido. Sabía y conocía las joyas de la corona británica y sabía y conocía que no las había den la corona española. Así que quiso preservar las más importantes y significativas de las que habían llegado a sus manos para evitar que se dispersaran, vendieran o perdieran con la partición entre diferentes herederos como había sucedido en generaciones anteriores de la corona española.

La expresión joyas de pasar no aparece en el testamento, la acuñó la condesa de Barcelona, María de las Mercedes de Borbón y Orleans, la primera en recibir las joyas cuando la reina Victoria Eugenia le entregó las piezas históricas al morir su esposo, el rey Alfonso XIII. 

El nombre es perfecto y sencillo, son joyas que pasan, que no se quedan, que transitan de reina en reina como el agua que corre sin detenerse. Pasan de jefe a jefe de la casa real para que las luzcan sus reinas. Doña María, madre del rey Juan Carlos, nunca fue reina pero su esposo fue el cabeza de la casa real española antes que Juan Carlos, de ahí que recibiera ella las joyas.

Las 8 piezas del legado

La reina Letizia de España con la tiara de la Flor de Lis, durante un banquete en Tokio, en 2019.
La reina Letizia de España con la tiara de la Flor de Lis y los pendientes de brillante grueso y brillantes alrededor, durante un banquete en Tokio, en 2019.GTRES

Cada una de las ocho piezas que Victoria Eugenia enumeró en su codicilo tiene su propia historia y en todos los casos esa historia es más antigua y más enredada que el nombre simple con el que aparece en el documento.

La tiara de la Flor de Lis encabeza el listado y con razón. Fue creada en 1906 por la joyería española Ansorena y fue el regalo de pedida que Alfonso XIII le hizo a su prometida, la entonces princesa Victoria Eugenia de Battemberg, quien la lució el día de su boda. En platino y diamantes, sus tres flores de lis, el emblema heráldico de los borbones, se unen por roleos y hojas vegetales también de brillantes. Es la primera de las joyas de pasar que aparece nombrada en el testamento. La reina Letizia posa con ella en su último retrato oficial de gala con vestido en color fucsia de Carolina Herrera.

La reina Letizia con el collar de chatones en Japón, en 2019.
La reina Letizia con el collar de chatones en Japón, en 2019.GTRES

El collar de chatones más grande es, en palabras de los expertos en joyería real, una gargantilla compuesta por grandes diamantes tallados en forma redonda engastados al estilo ruso en platino, creada por Ansorena. Victoria Eugenia lo fue ampliando a lo largo de los años, añadiendo un chatón con cada celebración importante, hasta que su extensión la obligó a dividirlo. En el retrato realizado por Anne Leibovitz para el Banco de España, Letizia posa con el collar de chatones mencionado como joya de pasar. Los dos chatones que retiró se convirtieron en los pendientes que también enumera en su testamento, y que la infanta Cristina lució en con Iñaki Urdangarin en 1997.

El collar de 37 perlas grandes es, según los expertos en joyería, la pieza de mayor valor económico del conjunto. Este collar, que originariamente lo conformaban 41 perlas gruesas y pesaba más de dos kilos, fue un regalo que Alfonso XII le hizo en 1878 a su primera esposa, la reina María de las Mercedes. Posteriormente Victoria Eugenia se encargó de quitarle cuatro perlas, de ahí que en su testamento aparezca como el collar con 37 perlas grandes. 

Spanish Queen Letizia during the Military Easter 2019 at RoyalPalace in Madrid on Sunday 6th January 2019.
La reina Letizia durante la Semana Santa Militar con un broche de las joyas de pasar, 2019Chema Clares/GTRES 

El broche del que cuelga La Peregrina es la pieza más legendaria y también la más controvertida. La Peregrina es una perla con una historia de siglos. Descubierta en aguas del archipiélago de las Perlas en Panamá en el siglo XVI, perteneció a los reyes de España durante generaciones. Hay debate histórico sobre si la perla que custodia la familia real española es la auténtica. Parece que la original fue sacada de España por José Bonaparte cuando huyó del país y subastada en 1969, cuando Richard Burton la compró para Elizabeth Taylor, o una réplica de extraordinaria calidad o bien había dos Peregrinas.

Las dos pulseras gemelas de brillantes tienen un origen particular que las hace únicas en el conjunto. Victoria Eugenia hizo desmontar la pequeña corona que recibiera como regalo de bodas de su marido, ya que estaba pasada de moda y no le resultaba apropiada ni cómoda. Ella era una enamorada de las joyas, siendo una gran coleccionista y le encantaba portarlas ya que consideraba que tenían poderes mágicos o curativos. El libro ‘El joyero de la reina de Nieves Herrero, ahonda en esta parte de su historia. Con los brillantes de esta tiara, pidió a Cartier que le fabricaron dos pulseras, que ella hizo pasar testamentariamente a su hijo Don Juan. Es una de las piezas favoritas de la reina Letizia entre las joyas de pasar las lleva habitualmente. 

Retrato oficial de gala de la reina Letizia de España
La reina Letizia de España luciendo la tiara de la Flor de lys, las dos pulseras iguales de brillantesCasa de S.M. El Rey